Por Juan Pablo Plata.


www.instagram.com/maximocaminero

www.instagram.com/northwoodartandmusic/

Máximo Caminero, el artista nacido en República Dominicana y radicado en Florida, Estados Unidos,, cuyas vibrantes pinturas abstractas se nutren profundamente de las formas ancestrales taínas, los horizontes caribeños, las herencias africanas y las exploraciones modernas de la geometría sagrada y el universo, ha sido durante mucho tiempo una voz comprometida en la escena artística local. Con una práctica autodidacta que abarca más de cuatro décadas, Caminero ha expuesto ampliamente por todo el continente americano —desde muestras individuales en Miami y Santo Domingo hasta presentaciones colectivas en Nicaragua y Puerto Rico— y fundó en 1993 la Casa Cultural Dominicana en Miami para promover a pintores, escritores y músicos latinoamericanos. En los últimos años ha continuado su trabajo en su estudio en West Palm Beach, donde organiza exposiciones semanales gratuitas para apoyar tanto a creadores emergentes como establecidos, fomentando precisamente la visibilidad comunitaria que siempre ha defendido. Aunque Caminero es ampliamente conocido por un momento fortuito y muy publicitado de protesta en 2014 —cuando, durante una exposición en el Pérez Art Museum Miami en medio de las celebraciones de Art Basel, destruyó espontáneamente un jarrón de la dinastía Han pintado por Ai Weiwei como acto que visibilizaba la subrepresentación de los artistas locales en las grandes instituciones—, ese incidente, aunque controvertido y con consecuencias legales, no define su vida ni su legado. Muy por el contrario: aquel evento singular abrió conversaciones más amplias sobre la inclusión en el mundo del arte de Miami y, en última instancia, atrajo mayor atención hacia el rico ecosistema de talentos locales que crean todo el año, más allá del foco internacional anual de Art Basel. Hoy, más de una década después, nos sentamos con Máximo Caminero para conversar sobre los temas perdurables en su obra, su compromiso continuo con la defensa cultural, la evolución del paisaje artístico de Miami y las motivaciones más profundas que han sostenido su trayectoria creativa a través de triunfos, desafíos y todo lo que hay entre ambos.



Fotos por Marcela Solarte Llantén.